GENETIZACIÓN
GENETIZACIÓN: Metafísicamente, la genetización es la forma de proceder [math]\displaystyle{ S_1 }[/math] con [math]\displaystyle{ S_2 }[/math] y [math]\displaystyle{ S_2 }[/math] con [math]\displaystyle{ S_1 }[/math]. [math]\displaystyle{ S_1 }[/math] genetiza a [math]\displaystyle{ S_2 }[/math] con su acción agente, y [math]\displaystyle{ S_2 }[/math] genetiza a [math]\displaystyle{ S_1 }[/math] con su acción receptiva. Genetizar no es dar la vida simpliciter, sino dar la forma de vida; [math]\displaystyle{ P_1 }[/math], con su acción agente, da la forma de vida a [math]\displaystyle{ P_2 }[/math], esto es, lo hace Hijo; [math]\displaystyle{ P_2 }[/math], con su acción receptiva, da la forma de vida a [math]\displaystyle{ P_1 }[/math], esto es, lo hace Padre. En el nivel HIPERNOÉTICO, la unidad de [math]\displaystyle{ S_1 }[/math] y [math]\displaystyle{ S_2 }[/math] genetiza a [math]\displaystyle{ S_3 }[/math], y [math]\displaystyle{ S_3 }[/math] genetiza la forma de unidad de [math]\displaystyle{ S_1 }[/math] y [math]\displaystyle{ S_2 }[/math]. La acción coagente de [math]\displaystyle{ P_1 }[/math] y [math]\displaystyle{ P_2 }[/math] da la forma de vida a [math]\displaystyle{ P_3 }[/math] haciéndolo Espíritu Santo; la acción replicativa de [math]\displaystyle{ P_3 }[/math] da la vida a la forma de unidad de [math]\displaystyle{ P_1 }[/math] con [math]\displaystyle{ P_2 }[/math] haciéndola unidad esponsal constituida por las tres personas divinas. La unidad esponsal expresa toda la plenitud genética de la unión; es sello, marca, confirmación, fin, coronación de la CIRCUNGÉNESIS y CIRCUNLÓGESIS. La genetización no se reduce, pues, a la generación del Hijo por el Padre. La genetización, en el nivel HIPERNOÉTICO, no se agota en la generación. La procesión del Espíritu Santo también pertenece a la genetización. Generación, espiración e inspiración son procesiones genéticas, esto es, pertenecen las tres a la genetización. Las tres personas divinas tienen que ver con el gene: el Padre [[math]\displaystyle{ P_1 }[/math]] es origen del gene, el Hijo [[math]\displaystyle{ P_2 }[/math]] es el gene, el Espíritu Santo [[math]\displaystyle{ P_3 }[/math]] es el fin del gene .
La genetización de la consciencia humana no nos viene dada por la realidad biológica con la que la naturaleza nos ha provisto. La percepción y comunicación ontológicas, dotadas de consciencia y potestad, exceden completamente a cualquier realidad biológica por muy perfecta y acabada que esta sea. La genetización de la consciencia no es biológica, ni siquiera sicológica; antes bien, es genetización ontológica en virtud de la divina presencia constitutiva de la geneticidad absoluta en la persona humana. El acto cognitivo no puede remitirse, por tanto, a procesos físicos o bioquímicos del cuerpo, ni a la relación que este establece con el entorno, en tal grado que todo tuviera que subsumirse en estos procesos: lo sicológico, lo social, el lenguaje. Estos constituyen solo el complejísimo límite formal en el que se dan las manifestaciones sicoorgánicas de la consciencia, como las disposiciones raciosensitivas, desideroemotivas e intencionales que intervienen en el procesamiento de información. El proceso intelectivo, volitivo y unitivo, que se proyecta en sus FUNCIONES SICOESPIRITUALES Y SICOSOMÁTICAS , no pertenece al dominio de la geneticidad sicobiológica; antes bien, al dominio de la geneticidad espiritual u ontológica.
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